sábado 14 de noviembre de 2009

la balada del capitán Kidd y el armador del Alakrana

Dicen los que saben, es decir, los tertulianos, que esto de la piratería es algo muy nuevo, y que por eso tiene tan difícil arreglo. Bueno, pues si ellos lo dicen...

Recuerdo que hace años un matrimonio vasco se hizo a la mar con sus dos hijos, de dos y cinco años, para dar la vuelta al mundo. A su retorno, muchos años después, uno de los hijos escribió un libro sobre el viaje y por un tiempo se dedicó a dar conferencias. Leí una entrevista que le hicieron en la prensa, y me llamó la atención cuando hablaba de un ataque de piratas que se acercaron a su barco, y de cómo ellos se tuvieron que defender. Salían a cubierta por turnos, con las pocas armas que tenían, pero vestidos con distintas ropas. Así parecía que en el barco iba mucha gente armada. El truco funcionó, y los piratas se fueron sin completar el ataque.

Esto sucedió en una zona muy peligrosa, según el protagonista, en el Océano Índico entre la India y la isla de Sri Lanka. Este pequeño detalle me llamó mucho la atención, porque en aquel momento estaba leyendo "El Libro de las Maravillas", de Marco Polo, en el que se cuenta que a su regreso por mar, allá por el año mil trescientos, su barco fue atacado por piratas en esa misma zona.

La pregunta es la siguiente: ¿Y si la piratería fuese un negocio muy antiguo? ¿Y si los mares frecuentados por piratas fuesen siempre los mismos? Y así, con estas cuestiones en la cabeza, me puse a buscar...

Y me encontré con el capitán Kidd, en las Historias de Piratas de Daniel Defoe:

"No parece que en todo este tiempo tuviese el menor propósito de hacerse pirata; pues cerca de Mohilla y de Johanna se encontró con varios barcos de las Indias ricamente cargados, a los que no opuso la menor violencia, aunque rea lo bastante fuerte como para haber hecho con ellos lo que hubiese querido. Y la primera tropelía o depredación, que yo sepa, que cometió contra la humanidad fue después de reparar su barco, y abandonar Mabee, en el mar Rojo, donde cogió por la fuerza maíz de Guinea de los nativos.

Después de esto zarpó para Bab´s Key, plaza de una pequeña isla situada en la entrada del mar Rojo; aquí fue donde por primera vez comenzó a franquearse con la compañía de su barco y a darles a entender que se proponía cambiar las normas (...) -Hasta ahora no hemos tenido suerte, muchachos; pero ánimo, esta flota será nuestra fortuna..."


A partir de aquí se dedicó a la piratería por el Índico, desde Madagascar al cuerno de África, y desde la costa Malabar, al oeste de la India, hasta las islas Seichelles. Tantas fueron sus tropelías que el rey de Inglaterra publicó una proclama en la que ofrecía el libre perdón a todos los piratas que se entregasen voluntariamente, con la excepción de Avery y del propio Kidd. Éste, al parecer sin estar entrado de esta salvedad, se fue entregar a la ciudad de Nueva York, no sin antes haber enterrado su tesoro en una isla cercana. Allí fue apresado y llevado a Londres para su juicio, y posterior ejecución:

"Por consiguiente, una semana después, el capitán Kidd, Nichols Churchill, James How, Gabriel Loff, Hugh Parrot, Abel owen y Darby Mullins fueron ejecutados en el muelle de ejecuciones, y después colgados en cadenas, a cierta distancia unos de otros, sobre el río, donde sus cuerpos permanecieron expuestos durante muchos años."




Cuentan que los piratas sólo temen a una cosa, a un barco de guerra. La imagen que se ve arriba es el Océano Pacífico visto desde el Google Earth. Creo sinceramente que España no tiene capacidad para garantizar la seguridad de sus barcos en todos los mares de la Tierra ¿Tú que opinas? Si adoquinásemos el Pacífico con fragatas, siempre quedaría el Índico, que de grande es otro tanto... Si tuviésemos que fletar un barco de guerra por cada pesquero, se acabó la pesca.

Ahora me gustaría que pensases por un momento en una figura real, el armador del atunero Alakrana. Este señor es el dueño del barco, el que decide dónde hay que ir a pescar. Antes se llevaban la mitad del pescado, y el resto a repartir, pero ignoro cómo se hará el reparto ahora. No debe andar muy lejos.

Este señor está sentado en su casa, y sabe que en Somalia hay piratas. También lo saben el patrón y los marineros, pero no es lo mismo.

Si van hasta allí es porque el caladero es muy rentable, de eso no hay duda. Pero, ¿qué pasa si son atacados por piratas? Entonces los armadores exigen que el gobierno los proteja con barcos de guerra, que negocie con los piratas, que pague el rescate y que le devuelvan el barco y los tripulantes sanos y salvos. Que incumpla sus propias leyes si hace falta. Y a correr, a volver otra vez a por atunes.

Y el gobierno no sabe qué hacer. Haga lo que haga malo, porque lo único que le importa es salir bien en la prensa, y eso ya lo tiene muy crudo. Las familias, lógicamente, exigen que vuelvan los suyos. Pero alguien debería pensar que, quizás, la soldada con la que se está pagando a los secuestradores del Alakrana se cobró con el rescate del Playa de Bakio.

¿Repetimos?

lunes 9 de noviembre de 2009

ha vuelto



César Galiano ha vuelto a hurgar en los cajones secretos para darnos lo mejor que tiene: su sentido del humor y su pensamiento crítico. Una dieta más que recomendable. Le estábamos esperando.

martes 3 de noviembre de 2009

gente valiente


VIA: Generación Y

En Cuba las cosas van a cambiar más pronto que tarde...

REEDICIÓN: Yoani fue secuestrada tras este post, subida a un coche a la fuerza y golpeada, cuando iba a acudir a una manifestación antiviolencia. Lo cuenta aquí.

lunes 2 de noviembre de 2009

país de putas



Hace ya varios años que no veo la televisión con asiduidad, desde que decidí no tener semejante aparato dentro de mi casa. Por aquel entonces estaba yo enganchado a un programa nocturno de máxima audiencia, que me hacía pasar el rato de insomnio de todas las noches,¡y aún me quedaba tiempo para ver la teletienda...! No fue una buena época, pero el programa en cuestión me tenía atrapado.

Hasta aquel día, en el que se me cayó el velo de delante de los ojos y me dí cuenta de lo que estaba pasando. No me caí del caballo, exactamente no fue así; simplemente vi en la tele a un vecino mío.

El Perchas no era un tipo normal, estaba enfermo. Aún así no hacía mal a nadie, sólo iba vestido de una forma un tanto peculiar, entre elegante y amanerado, y andaba con esos aires de chulo que imponían respeto. Siempre fue muy educado con todo el mundo. Yo sabía algo de su vida, que había sido muy normal hasta que la locura irrumpió en ella. Y a pesar de todo, de su aspecto y de sus andares, el tipo me caía bien. Era todo un personaje, y como ya he dicho nunca se metía con nadie.

Pero la tele lo encontró, y entonces yo me quedé horrorizado. Horrorizado de que lo tratasen así, de que en ese programa que veía todos los días se metiesen con un pobre enfermo, engañándolo con el único objetivo de que la audiencia se riese de él. Yo mismo me había estado riendo durante muchos meses de gente que no eran más que enfermos mentales. Pensé en su familia... Y la televisión se me apareció de repente como lo que realmente es: una grandísima excrecencia que nosotros metemos voluntariamente en lo más íntimo de nuestros hogares. Nunca más, me dije, y hasta hoy.

No me fue fácil dejarlo, porque era un adicto. Entraba en casa de mis padres, o de mis suegros, y en cuanto podía agarraba el mando y empezaba a hacer zapping. La vida cambió mucho: más tiempo para hablar, para leer, para pensar, para escribir... Pero lo más sorprendente de todo es comprobar, según va pasando el tiempo, cómo la televisión influye en el conjunto de la gente que te rodea. Las modas, ya no las entiendes. Esos zapatos horrorosos que ahora lleva todo el mundo. El estilo de los trajes. Ese personaje de no sé qué serie, esa frase tan tonta y tan pegadiza. Te vuelves un outsider, y tu espírtu crítico renace de la tumba en la que había pasado los últimos años de tu vida, esos en los que no pasaban diez minutos desde que entrabas en casa hasta que estabas tirado en el sofá viendo lo que fuese que echasen por la caja tonta.

Escribo esta entrada a cuenta de la corrupción, aunque hasta ahora no lo parezca. El país, España, ha cambiado mucho en estos últimos años. A veces te das cuenta de cómo cambian los sitios cuando vuelves a ellos, años más tarde, y te fijas en los detalles. Lo que antes era cotidiano ya no está, y en su lugar ha aparecido algo nuevo.

Por ejemplo: en aquel entonces, cuando vi al Perchas en la tele, yo vivía en Barcelona e iba en metro a la universidad. Cuando el tren se acercaba a una estación, se escuchaba una voz que anunciaba su nombre en tres idiomas, por este orden: catalán, inglés y español. Hace poco volví a esa preciosa ciudad por un asunto privado y un poco triste, y de nuevo me subí al metro. Esta vez la voz sonaba sólo en catalán.

Ahora viajo algo por motivos de trabajo. Vivo en La Coruña, y he de ir a Madrid un par de veces al mes. Intento volver en el día, pero no siempre es posible. Y así, sé lo que es pasar una noche en una habitación de hotel. Fría, vacía, ajena. Siempre enciendo la televisión, y veo cualquier cosa, hasta que me quedo dormido. Se ve que aún no estoy curado del todo.

La última vez me sorprendió el sueño, y desperté horas después con la tele encendida. Me quedé de piedra. Eran los minutos de la basura, aquellos en los que, en tiempos, te enchufaban la teletienda. Ahora sólo había anuncios de putas y juegos para ludópatas. Sms pornográficos, redes de contactos, lesbianas falsas y dos fulanas con uniforme escolar que simulaban ser menores de edad... País de putas, pensé, en esto nos hemos convertido. Hasta aquí abajo hemos caído.

Ahora, el patio mediático anda algo revuelto con el tema de la corrupción política. Los periodistas, líderes de opinión y tertulianos varios se hacen los sorprendidos del poco coste electoral que en general tienen estos casos. Como si la cosa no fuera con ellos, claman por una regeneración política. Eluden su responsabilidad.

Me sorprende mucho también otra cosa: sólo se considera corrupción cuando alguien roba dinero de la caja. No es corrupción, entonces, apropiarse de las instituciones, emplearlas como si fuesen de tu propiedad para hacer daño a tus enemigos. No es corrupción, tampoco, retorcer la información para arrimar siempre el ascua a tu sardina. Ni tampoco lo es arrimar la sardina al ascua de los poderosos para calentarse un poquito.

¿Por qué unos casos saltan a la luz en El País y otros en El Mundo? ¿A qué cabezera han de creer los ciudadanos, cuando bajo la misma foto aparecen titulares opuestos? Señores periodistas: si los medios de comunicación para los que trabajan no fuesen tan tendenciosos, quizás los casos de corrupción se habrían descubierto antes. Si no fuesen ustedes tan poco ecuánimes, quizás podríamos confiar en alguien. Si de verdad les interesase sólamente contar la verdad, quizás sería más difícil robar el dinero público en este ancho lupanar de las Españas.

No se vuelvan ahora transparentes, que no cuela.

viernes 30 de octubre de 2009

no es una foto



Es un cuadro de Richard Estes sacado del blog de Jose Luis Galiano 1 image = 1001 words.

jueves 29 de octubre de 2009

por las arrugas del mundo



Piedrafita do cebreiro. Hay veces que siento envidia de ser camionero, cuando los astros se acercan al horizonte y el cielo se tiñe de naranja y rosa, y el mundo se mueve al compás de las curvas de una carretera.

Esta vez ocurrió cuando volaba a un metro escaso del asfalto, de acompañante, por las viejas arrugas del mundo, las montañas de los Ancares y el Caurel. El farol ya se había escondido, y el cielo se difuminaba entre el azul cobalto y un amarillo pálido en la línea del horizonte. No sé en qué estaba pensando, pero me pareció ver un elefante volar entre los bultos descomunales del paisaje. El cielo de Dumbo.

A veces me siento raro, como un ser extraño que no encuentra su sitio. Me gustaría despegar de la tierra y luego caer en picado sobre las chismosas, ametrallándolas con cacahué. No he visto dibujos más perfectos que los de esa película. La tienda de los payasos, al trasluz de las lonas sobre la noche estrellada. Sombras chinas... El caldero de madera, una cuerda, las estrellas y la noche misma... Y el amanecer, cuando aparecen los cuervos guasones. El cielo de Piedrafita está copiado de una película de Walt Disney

viernes 23 de octubre de 2009

una y otra vez

Tres versiones de un clásico.

La original



La televisiva



La mezcla (bonita)

jueves 15 de octubre de 2009

guijarros en el mar


La luna no es realmente un satélite. El sistema solar tiene nueve planetas, que se dividen en dos grandes grupos separados por el cinturón de asteroides, el planeta que nunca llegó a ser. Este anillo de guijarros gigantes se encuentra entre Marte y Júpiter, y cuando caen a La Tierra en la noche del doce de agosto el cielo se convierte en una fiesta.

Los planetas exteriores, de Júpiter a Plutón, están hechos de gas, tienen anillos y satélites que orbitan a su alrededor. Los planetas interiores, de Marte a Mercurio, tienen el núcleo pesado, y no tienen satélites ni anillos. Marte y Júpiter han capturado en sus órbitas varios guijarros que una vez pertenecieron al cinturón de asteroides que los separa. Este es el origen de los satélites marcianos, tan pequeños y cercanos al planeta que parece que giran al revés, pues giran más rápido que Marte sobre sí mismo.

La Luna es una auténtica anomalía. Su tamaño es tan grande, en comparación a La Tierra, que los científicos hablan muy a menudo de un sistema planetario doble. Tierra y Luna como dos guijarros que van juntos en su viaje alrededor del Sol. Luna sería el mayor satélite del sistema solar, si lo relacionamos con el tamaño de su planeta. Su origen se desconoce.

El sistema solar es plano. Esto nos parece natural, porque es la única manera de dibujarlo en una hoja de papel, pero si lo piensas es bien raro. Una estrella, nueve o diez planetas y un sinnúmero de satélites, asteroides y demás guijarros, contenidos en un mismo plano. Girando en un mismo plano. Además, giran todos en el mismo sentido, unos alrededor de otros y ellos sobre sí mismos. Si los miras desde la estrella polar, peonzas bailando en el sentido de las agujas del reloj. Todo esto hace pensar a los científicos que el sistema tiene un origen único... ¿Pero había alguien allí para observarlo?

Las mareas son realmente olas gigantes y bajitas, muy amplias pero que apenas levantan un metro. Olas que giran constantemente, una sigue a La Luna y otra sigue al Sol, una se escapa de la Luna y otra se escapa del Sol. Cuando sometes a una esfera a un campo gravitatorio intenso, esta fuerza tira más de la parte que está más próxima, y menos de la que está más lejana. La esfera se convierte en una pelota de rugby, más alargada cuanto más intenso es el campo y cuanto más "blanda" es la esfera. Más alargada en una esfera de agua que en una de roca. Este es el origen de las mareas, la diferencia de plasticidad entre las rocas de la corteza terrestre y el agua de los océanos...

Una ola que se mueve rápido, recorriendo cerca de cuarenta mil quilómetros al día. Una onda estacionaria que mira haca la Luna y su Antípoda. Esto es la marea. La Tierra gira, pero la onda busca siempre a su guijarro. Lo desea.

EL sistema solar no es realmente plano. ¡Sorpresa! Dijimos que todos los guijarros eran peonzas rodando sobre una mesa. Como esas peonzas, con el tiempo se cansan un poco y los ejes comienzan a tumbarse. Los ejes de giro no coinciden exactamente, aunque sean sensiblemente paralelos. ¿Esto importa?

Si.

Las estaciones se deben a que el eje de la Tierra no coincide con el del Sol. EL Plano que forman nuestros dos guijarros siameses también es diferente.

Existen dos mareas, ondas que se interfieren, cada mes. Una mira al Sol, otra a la Luna. Con periodicidad mensual, las mareas lunares amplifican y amortiguan su intensidad por duplicado. En La Coruña, cuando los dos astros se alinean, las mareas vivas alcanzan los cuatro metros de amplitud. Cuando el Sol y su espejo se conjugan, las mareas muertas apenas levantan ochenta centímetros.

Existe otro ciclo, esta vez anual. Si el sistema solar fuera plano, todos los meses serían iguales. Si el sistema fuera plano, las mareas vivas serían siempre iguales. Como no lo es, como el Sol cruza el ecuador dos veces por año, las mareas vivas y muertas siguen también un ciclo estacional. La seca de septiembre, y la de marzo, son las mayores del año. En verano y primavera las vivas son mayores con luna nueva. En otoño e invierno, las vivas se amplifican cuando los guijarros se oponen.

Pero las peonzas bailan. Sus ejes no se están quietos. Giran como una moneda, avanzando sobre su propio giro. La órbita de la Luna no es plana, pues su eje avanza de esta manera. Es un movimiento complejo, pero cíclico. Los egipcios ya lo conocían, allá por el año cero. Es el período Saros, el tiempo que tarda la serie de los eclipses en repetirse con total exactitud. Doscientas veintitrés lunas, dieciocho años. Ni que decir tiene que las mareas, en sus vaivenes diarios, en sus ciclos mensuales y estacionales, también se repiten con exactitud al compás de este baile de los objetos del cielo...

Somos objetos, somos cosas. Pero miramos al cielo. La fuerza de la gravedad nos hace bailar al compás de guijarros que están muy lejos, pero que son muy grandes, inmensamente grandes... Nos viene la regla, nos duele la cabeza, nos aprieta el alma. Pero nos levantamos, y miramos al cielo. ¡Aquí estoy yo!¡Aquí estoy yo!

Un mono sobre sus patas traseras, que mira al mar mientras el viento le azota en la cara...

martes 13 de octubre de 2009

la mezcla perfecta



Esta va por Facundo, que bien lo merece. Es un regalo. Rosas y whisky, como en la canción de Gabinete. Como en esa vieja canción que me hace pensar en otros días, buenos días y buenas noches, pasadas con buenos amigos. Un poco de marcha, recuerdos y muchas ganas de pasarlo bien en tu fiesta.

Urrutia y Pereza, los toros y el fútbol, el pasodoble y el rock. Como Vicente y Paula: la mezcla perfecta.

Un abrazo.

miércoles 7 de octubre de 2009

entrevista a James Lovelock


imagen por Sandra Alonso para La Voz de Galicia

Os remito a esta entrevista publicada hoy en La Voz de Galicia porque no tiene desperdicio. Baste con el título:
"El hombre no es el culpable del cambio climático"


¿Por qué merece la pena leerla?

Porque Lovelock es el científico que descubrió que los organismos vivos, en su conjunto, pueden producir efectos a escala planetaria. Que de hecho controlan parámetros tales como la composición de los océanos, la de la atmósfera misma, la cantidad de nubes que ésta contiene, la erosión de las rocas para producir suelos, e incluso la temperatura del propio planeta. Y no sólo las controlan, sino que además los mantienen constantemente dentro de los parámetros que son más favorables para la vida misma.

Porque creó la teoría de Gaia, y la mantuvo contra viento y marea en solitario durante muchos años. Porque es un científico independiente, creador de una ciencia llamada Geomorfología, que sería la encargada de estudiar fenómenos como el calentamiento global si estuviese suficientemente desarrollada, es decir, si la comunidad científica le hubiese hecho caso antes.

Porque no se tiene por qué estar de acuerdo con él necesariamente, pero es de ley reconocer que su opinión al menos ha de ser tenida en cuenta. Su experiencia vital le avala.

Y además porque se explica muy bien, no se calla nada y da gusto leerlo.

martes 29 de septiembre de 2009

la pildorita



Desde ayer se puede comprar en las farmacias la mal llamada píldora del día después. ¡Aleluyah, aleluyah! ¡Osahna en los cielos!

Se dispensará a menores a partir de dieciséis años. La ministra dice que no ha de usarse como método anticonceptivo.

Anoche, en la radio, escuché este diálogo:

PERIODISTA: -Mañana se podrá comprar en las farmacias la píldora del día después, ¿a ti qué te parece?

ADOLESCENTE, CHICA: -A mí fenomenal.

P: -¿Por qué?

A: - Porque así podremos conseguirla más fácilmente

P: - Pero ahora ya se puede conseguir en los centros de planificación

A: - Sí, pero te hacen preguntas, y eso...

P: - Pero al final te la dan

A: - Si vas muchas veces, al final no

Al final no. Claro, digo yo, que si vas muchas veces es que tienes un serio problema, y tampoco está mal que se entere alguien.

De todas formas, pienso: que estoy completamente a favor de la dichosa pastillita; que dieciséis años ya me parecen suficientes para poder tomar ciertas decisiones, y en este caso además no atentan contra la vida de nadie; que me parece fenomenal que se pueda comprar libremente en farmacias, ya que no es ni una droga, ni un abortivo, ni un antibiótico, ni siquiera un medicamento; y que me parece estupendo que cada uno decida cómo, dónde y con quién quiere tener relaciones sexuales, siempre que respete a los demás.

¿Entonces, dónde está el problema? ¿Qué es lo que realmente me incomoda de todo este asunto? Lo diré:

Me molesta que se trate de engañar a la gente. Que se nos diga que vivamos la vida sin importar las consecuencias, que hagamos lo que queramos cuando queramos, y que luego ya se verá. Que se haga pasar por natural un aborto y por antinatural un embarazo. Que se trate a los embarazos como una patología, y al sexo entre menores de edad como una cosa de lo más sana y normal. Yo puedo estar de acuerdo con esto, pero también sé que la consecuencia de vivir sin pensar, de tener relaciones sin detenerme por un momento a pensar en las consecuencias, es que tarde o temprano habrá un embarazo. Y me incomoda enormemente que en esta sociedad tan estúpida que estamos sufriendo se haga pasar por enfermedad lo que es la simple y natural consecuencia de nuestro modo de obrar.

Embarazo no deseado, oh tú, emponzoñador de vidas otrora felices... Esta es la estúpida cantinela que se oye por doquiera. Y lo grave no es que la repitan los adolescentes, sino que incluso los ministros del gobierno la entonan sin reparo. El énfasis siempre se pone en los adjetivos: ¡no deseado, no deseado...!

Pues bien, allá ellos, pero yo creo que cuando lo que separa el bien del mal, la salud de la enfermedad, es sólo el deseo, entonces estamos ante otra patología bien distinta. Se llama neurosis.

jueves 24 de septiembre de 2009

brujita

Me acabo de encontrar este vídeo por casualidad. No me resisto a ponerlo.

miércoles 23 de septiembre de 2009

cerca del cielo

"¡Ved lo que soy, y que el resto no es más que guijarros que caen al vacío!"

Nacho Vegas

hoy es san forgo



Un abrazo a todos los Linos, y una canción de de regalo.

viernes 18 de septiembre de 2009

triste rareza



Triste rareza, intermitente calla,
inútil pensamiento silenciado
cuando la vida, el tiempo, o un mal hado
imponen el silencio en la pantalla.

Bullicio que en la frente no se encalla,
ideas, como lanzas al costado,
el instante en que viven se ha marchado,
cenizas con esquirla de metralla.

Desánimo en la ausencia de palabras,
de amigos que no dejan más su huella,
resonancias impresas con descaro.

Tristeza, al fin, irónica y macabra,
de un vate que persigue a una centella
gritando ¡ah, que raro! ¡ah, que raro!